Un paso adelante para el Movimiento de Mujeres de Nicaragua

El 26 de enero de 2012 la “Ley Integral contra la Violencia de Nicaragua contra la Mujer” fue aprobada, lo que es un intento de reconocer y abordar los roles inferiores que juegan las mujeres en esta sociedad machista como un problema social e incluso un problema de salud pública. La ley trata de hacer realidad la igualdad de derechos otorgados a las mujeres en la Constitución Política de Nicaragua, para que puedan vivir una vida sin discriminación. En 65 artículos la ley presenta nuevos delitos en las áreas de violencia física y psicológica, de la violencia hereditaria, de la intimidación o de las amenazas contra la mujer, de la deducción de hijas e hijos, del femicidio, de la violencia laboral y de violencia contra las mujeres dentro de las instituciones públicas. La ley se opone a  la omisión de denuncia y quiere promover la obligación de la acusación de acoso sexual.

La ley es considerado un gran paso para el movimiento de mujeres en Nicaragua, un país en cual el estado tiene una tendencia patriarcal y católica, donde es penalizado toda forma de aborto, incluso en casos de incesto, violación y riesgo de muerte para la madre.

En octubre de 2010, veintiún organizaciones lideradas por El Movimiento María Elena Cuadra y respaldadas por 30.000 firmas presentaron una propuesta para la ley a la Asamblea Nacional (para que la Asamblea escuche una propuesta, hay que ser respaldada por más de 5.000 firmas). Cuatro meses después, la Corte Suprema de Justicia presentó una propuesta similar y por de estas dos iniciativas se creó la “Ley Integral contra la Violencia contra la Mujer”, que fue aprobado por la Asamblea Nacional en el 26 de enero de 2012, con 84 de los 91 miembros votando en favor.

El término femicidio se usa frecuentemente desde la atención pública para la extrema ocurrencia de violencia contra mujeres en Ciudad Juárez, México. En esta nueva ley, el femicidio se define como “la forma más extrema de violencia de género, entendida como la violencia ejercida por hombres contra las mujeres, en su deseo de obtener poder, dominación o control. Esto incluye asesinatos que resultan de la violencia doméstica o intrafamiliar. Se trata de la privación de la vida de la mujer por razones relacionadas con su género. ”

Aparte de la definición de un femicidio, la ley impone penas más largas para los condenados por un femicidio que las que reciben agresores  de “Crímenes de Pasión”. Esto intenta hacer frente a una tendencia creciente de la sociedad hacia los femicidios: En 2011, se reportaron 76 casos de femicidio en Nicaragua, y algunas organizaciones no gubernamentales contaron hasta 78. Esta estadística ha ido en aumento en los últimos seis años.

Pero, ¿Es posible que una ley que promueve penas más largas para asesinos detenga esta tendencia creciente de la sociedad? ¿Es capaz el sistema judicial de Nicaragua de defender la nueva ley y dar a los agresores el castigo que merecen?

Miedo en Estelí

La ley podría ver sus primeros casos sólo días después de su aprobación: Dentro de 72 horas, dos mujeres fueron brutalmente asesinadas en el departamento de Estelí.

El 13 de febrero de 2012, Rosa Graciela Ardón Baltodano, 23, fue asesinada por su ex pareja Juan Roberto López Gámez, 63, con el cual fue liada por tres años. Él la apuñaló catorce veces y ella fue encontrada muerta con su celular en la mano, 23 llamadas entrantes de Roberto en las últimas horas de su vida. Los dos habían estado separados desde cuatro meses, pero regresó a la ciudad natal de Gámez, a Estelí, para acompañar a su madre al hospital. Gámez huyó de la escena del crimen y todavía no ha sido capturado.

Al día siguiente, el 14 de febrero, el “Día del Amor y la Amistad”, otra joven fue encontrada mutilada y asesinada en la comunidad Piedra Larga, cerca de Condega. Ya había muerto unos días antes, así que su cuerpo estaba en descomposición y además desfigurado por heridas de machete. Trágicamente, no se logró identificarla y sus agresores todavía están libres.

Marcha en contra de la violencia contra mujeres

Como reacción a estos asesinatos y la persistencia de la violencia contra las mujeres, La

Red de Apoyo a la Mujer organizó una marcha en contra de la violencia contra mujeres, el 20 de febrero de 2012, en la cual participé. La Fundación Entre Mujeres es uno de los miembros principales de la red, al cual pertenecen entre otros Ixchen de Estelí, La Secretaría de la Mujer de la ATC, Miriam Proyecto, la Asociación Xilonem Estelí, El Movimiento de Mujeres María Elenea Cuadra, Acción Ya Estelí y El Centro Nicaragüense Para Los Derechos Human Humanos.

Los aproximadamente 600 hombres y mujeres que marcharon con nosotros demostraron de esta manera su deseo de justicia, exigiendo que los casos de estas mujeres no permanezcan impunes como muchos otros lo han sido antes. Aparte de esto, se concientizó que estos femicidios no son casos aislados, sino parte de una mayor desigualdad entre los sexos, que todavía existe y que es innatural.

Después de bloquear la Panamericana, la marcha terminó en frente de la Comisaría de Policía Nacional de Estelí.

Una tía de Rosa expresó el temor y el dolor que sentía la familia de ella por el asesinato de Rosa. La madre de Yerling López, una joven de 22 años que fue asesinada en mayo de 2011, dio un discurso emocionante en el cual exhortó a la policía a seguir con la búsqueda y captura del agresor de su hija. La jefa de una fábrica de tabaco en frente de la estación de policía explicó por qué lo considera importante permitir a sus trabajadoras unirse a la marcha y por qué otras empresas deberían hacer lo mismo. Un joven leyó una declaración de la Red de Hombres de Miraflor, condenando los femicidios. Los representantes de la mayoría de las organizaciones que participaron en esta marcha habló para exigir una actualización sobre las investigaciones sobre los asesinatos de Rosa y de la mujer no identificada.

El comandante de la Policía Nacional salió de la estación y se dirigió a nosotros. Nos informó que sus fuerzas estaban buscando los asesinos de Rosa y de la mujer no-identificada, descubierta en Piedra Larga. Pero su lema repetido que teníamos que “tener fe” en su investigación no realmente abordó la cuestión de los derechos de las mujeres, sino recordó más a la conexión inapropiada que existe aquí entre la Iglesia y el Estado. No dio ninguna razón para creer que la investigación de los dos nuevos casos será esta vez satisfactoria.

Al momento de escribir, más de dos semanas más tarde, Juan Roberto López Gámez todavía no ha sido capturado, y la mujer que descubrieron en Piedra Larga, permanece no-identificada.

¿Cuántas más?

El fin de semana después de los dos asesinatos en Estelí, los titulares gritaban “¡BASTA!”, dado que tuvieron que informar que dos mujeres más fueron asesinadas en Nicaragua. En un hotel en Managua, una mujer fue estrangulada por su ex novio, el cual fue descubierto sentado al lado de su cadáver al día siguiente. En Jinotega, una mujer fue atacada por su ex pareja durante un paseo en canoa, así que cayó al agua y se ahogó. Ya ahogada, él le disparó. Esto sucedió con el  hijo, de 7 años de edad, mirando.

Y así, las cifras aumentan: Al menos 18 femicidios en Nicaragua solamente en este año que acaba de empezar. Mientras tanto, las mujeres tienen miedo de la violencia que les detiene ejercer sus derechos ciudadanos.

¿Qué es necesario?

La sociedad nicaragüense tiene que empezar a conceder a sus mujeres el derecho a vivir una vida libre de violencia, lo que es un derecho humano. Esta ley da el primer paso en el reconocimiento de un problema social profundo, pero su eficacia depende de dos factores principales: En primer lugar, el sistema judicial necesita aumentar su capacidad en la investigación, captura, y la persecución de los delincuentes. Y en segundo lugar, la sociedad civil debe desempeñar su papel, al condenar las actitudes machistas y al apoyar a los poderes judiciales en sus esfuerzos en contra de los femicidios.

Terminar el machismo quizás no es posible en una generación y tal vez tampoco en diez, pero la conciencia es el primer paso y el cambio seguirá. Operando dentro de un sistema patriarcal, el movimiento de mujeres debe seguir creciendo y luchando por sus derechos.

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Esto es un artículo “invitado”, escrito por la voluntaria estadounidense Monika McCarthy.

Monika trabaja como la voluntaria alemana 2011/2012 Sabine en la Fundación Entre Mujeres – FEM (http://movimientofeministanicaragua.org/index.php?option=com_content&task=view&id=38). El artículo se publicó por primera vez el 05/03/2012 en el blog de ​​Monika (http://www.worldpulse.com/node/50218).

La traducción hizo la voluntaria alemana 2011/2012 Paula.

Fuente de la foto: Blog de ​​la voluntaria alemana 2011/2012 Sabine (http://sabinemaier.wordpress.com)